Monday, March 23, 2015

Ella (Santiago Tapias, grado 7º)

Ella... 
Ella, la que con su deslumbrante sonrisa me da alientos y esperanzas para seguir luchando, con su luz, que alumbra los momentos oscuros. Donde esté, ella estará conmigo, cueste lo que cueste. Su felicidad se transmite y recorre mi triste cuerpo, en los momentos de arrogancia y maldad ella llega con su pureza para limpiarme de tan nefasta maldición. Bendita, me convierte en una mejor persona, sin odio, arrogancia e impureza, siempre lleno de dolor, maldición que recorre mis venas, hasta el lugar más profundo de mi corazón, habita un rincón oscuro y con desespero, lleno de soledad y arrogancia, miseria infinita que llevaré hasta la tumba. Mi corazón llora cada momento por el dolor causado, lágrimas de sangre pura. 
Pienso en tan nefasto lugar que me espera, atado con cadenas de dolor y corrupción, siendo una decepción para el ser humano, lleno de maldad y arrogancia lo único que me queda es el amor de ella, la inmensa felicidad que siento al verla o al pensarla. Sin ti, no sería  quien soy ahora, infinitas gracias te doy por nunca abandonarme y siempre estar conmigo en los momentos que caigo, por ser tú la que me levanta. Mientras que, esta sociedad destruida que me corrompe cada vez más, el mundo nefasto va llegando al fin que nosotros mismos hemos inventada.

Santiago Tapias Cáceres

7 Grado

Sunday, November 16, 2014

VALENTINA BECERRA SALAZAR (COLEGIO LA COLINA 9ºA)


Vil criatura sin corazón,

te has llevado a todos de mi lado

y sola he quedado,

pero aún no encuentro la razón.



Con tantos que te habéis llevado,

ya he debido hacerme a la idea,

que quedan muchos más en tu tarea,

aún así no me he acostumbrado.



Cómo quisiera no saber,

que pronto mi hora será,

y que un día de estos por mí vendrás.


Sunday, November 9, 2014

Historia (Isabella Guerra 8º)

Historia

He despertado como todos los días, con el cantar de los pájaros a mi alrededor y el dulce olor a plantas recién bañadas por la lluvia, le doy las gracias a mis amados dioses y procedo a comer algo que había cazado desde la semana anterior, ya tiene un aroma putrefacto, pero en la tribu siempre decimos: “Lo que más feo huele es lo que más rico sabe”, así que me lo como de un solo mordiscó mientras veo cómo mis hijos saltan y juegan, mi esposa está un poco enferma así que decido no molestarla y dejarla dormir más tiempo aunque, claramente, los niños la despertarán de un chillido, pero prefiero no ser yo el que haga eso.

No sé si le he comentado esto a alguien pero siempre me he preguntado qué se sentirá llegar a la cima del monte Sol, ya que éste es el más alto de todos los que hay a nuestro alrededor. Los sabios de la tribu siempre cuentan que nadie, nunca, ha llegado a la cima, además, cuentan que allá habitan seres jamás vistos por alguien. De repente pienso “nada pierdo intentándolo”.

Así empieza todo. Al siguiente día, muy temprano, antes de que el sagrado sol salga agarro camino, llevo flechas conmigo, empiezo a subir y mientras lo hago tengo que matar a unos cuantos animales. No he avanzado mucho y ya estoy cansado, me siento al lado del río que corre por el monte y bebo agua muy aprisa, siento algo de llenura y el cuerpo no me da para más, según mis cálculos pasa el mediodía y he avanzado menos de la mitad del camino. 

Mientras subo escucho sonidos que nunca antes había oído, está oscureciendo y aun veo lejos la mitad del trayecto. Vienen a mis pensamientos mi esposa, mis hijos y mi tribu, quiero devolverme pero la curiosidad puede más, entonces busco un lugar seguro para pasar la noche lejos del peligro, agarro un montón de hojas del piso y hago un pequeño refugio, apenas cabe la mitad de mi cuerpo, siento como caigo en un sueño profundo y poco antes de que amanezca despierto, tomo agua de la que baja del monte y emprendo de nuevo el camino hacia la cima, cazo algunos animales pequeños para comer, siento que he avanzado mucho. Ha llegado la noche y por fin estoy en la cima ¡La tan anhelada cima! 

Al principio no veo nada así que creo que todo aquello que cuentan es una farsa, entonces me acuesto en el suelo para dormir y al despertar me doy cuenta que éste no es el mismo en el que había pasado la noche, es un piso con barro que me absorbe, y me cubre del frío, me sentí caliente y cómodo, así que agradezco por el regalo tan grato que la madre tierra me da y me duermo. A la media noche oigo de nuevo un ruido anormal, como el que había escuchado el día anterior, así que abro mis ojos, frente a mí hay una criatura muy singular, con afilados colmillos y círculos negros por todo su cuerpo, se ve peligroso entonces cojo mi flecha, pero ya es muy tarde, el misterioso animal me ataca… Hay mucha sangre a mi alrededor y no sé qué hacer así que cierro los ojos y lo último que queda por hacer es agradecerle a los dioses por todo lo que dieron e hicieron por mi pues sabía que me el viaje terminaba ahí… 

Wednesday, October 22, 2014

La leyenda de Perseo (Sara Guayara 10º)

LA HISTORIA JAMÁS CONTADA DE PERSEO…

Era un verano como cualquier otro en Atenas, Perseo, valiente guerrero volvía de una de sus tantas batallas sin rasguño alguno y con un espíritu inquebrantable.
Al estar cerca de su destino, su humilde morada,  notó unas enormes nubes de humo negro saliendo de los árboles. Todo indicaba que el bosque se estaba incendiando. Sin dudar un segundo reunió a un pequeño grupo de personas que se encontraba cerca para controlar el incendio que a cada segundo iba consumiendo todo lo que encontraba a su paso. Al llegar, lograron rodear el incendio con rocas gigantes, sabiendo que eventualmente detendrían o lo apagarían, pero antes de regocijarse con su pequeño triunfo, un sonido inesperado interrumpió el silencio en el que se encontraban, un grito de ayuda proveniente del núcleo del incendio, una suave e inocente voz que solo podía pertenecer a una niña. Sin titubear y con un único deseo de salvarla Perseo atravesó un estanque cerca al  lugar del incendio y se introdujo en las entrañas del mismo. Sin saber qué hacer, ni dónde buscar, sitiado por árboles que se alzaban como pilares infernales, encontró una cabaña cuyo techo ardía intensamente, aunque su estructura solo aguantaría pocos segundos, entró en ella y encontró a la pequeña,  asustada, debajo de una mesa, la subió a sus  hombros y la sacó del bosque antes de que las llamas los consumieran. Al volver al lugar donde ya estaba controlado el incendio, el grito desgarrador de una mujer, entre llanto y alegría se encontró con su pequeña hermana, ¡Aria!,  llamó a la niña, un encuentro que durante unos segundos pensó que nunca iba a tener. La mujer, volviéndose hacia el hombre que había salvado a su hermana se presentó como Andrómeda, le deseó bendiciones de todos los dioses a Perseo pronunció palabras de agradecimiento entre sollozos y respiraciones ahogadas.
El héroe fue invadido por una sensación nunca antes experimentada al ver a Andrómeda, confundido entre el amor o un capricho, solo sabía que quería  estar con ella, pero antes de poder responderle, el destello de una flecha pasó por sus ojos atravesándole el pecho a la hermosa mujer. Impactado y sin palabras, Andrómeda exhaló un último “gracias”, pero se había ido. Perseo, al retirar la flecha del pecho de Andrómeda y tras inspeccionarla, notó que tenía una inscripción en la punta, en su mente sabía que  no solo era  malo, sino que tampoco era posible, una nueva guerra había empezado.
Durante generaciones su acción fue recordada por salvar al pueblo Ateniense, pero Perseo nunca olvidó a Andrómeda y a su pequeña hermana…
SARA GUAYARA

DÉCIMO

Sunday, September 28, 2014

El alba de la muerte (Sebastián Muños, grado 8º)

“El alba de la muerte”
Los indígenas sabían que los dioses eran capaces de una gran misericordia, pero también de una gran ira. Estas deidades habían visto la cantidad de sacrificios absurdos que los muiscas realizaban a diario para “complacerlos”. Pero el que más prestaba atención a este comportamiento erróneo de los humanos era Bochica, sintiendo que todos eran homicidios sin sentido.

Bochica quería castigar a los muiscas, pero, de una manera en la que ellos entendieran por sí mismos, así que engañó al Zipa Nukejuanque, para que recibiera una máscara, le dijo que en cada sacrificio el verdugo tenía que usarla. Nukejuanque preguntó si podía hacer varias réplicas para acelerar el proceso logrando con sus palabras que Bochica entrara en furia, pero, para tener éxito tenía que seguir simulando, así que simplemente le dijo que no.
Al día siguiente con la salida del So se inició el sacrificio, el verdugo tenía la máscara puesta. A punto de clavar el cuchillo, casi a un centímetro de la piel del afortunado, la fuerza se desvió y éste terminó enterrado justo entre los ojos del enmascarado y lo mismo sucedió en cada sacrificio, hasta que por fin Nukejuanque entendió el mensaje de Bochica. Mandó a sus soldados a deshacerse de la máscara y la bautizaron con el nombre de “El alba de la muerte”, para que las futuras generaciones no cometieran el mismo error.

Colegio La Colina
Grado 8º

Thursday, June 12, 2014

EL JUEGO (II puesto en el II Concurso de Cuento Corto Colegio La Colina 2012-2013)

EL JUEGO     
Nunca me gustó esa casa, extremadamente grande para mi gusto, oscura, de pasillos largos y angostos, tres pisos cubiertos de madera que al pisar crujía, habitaciones con pesadas cortinas y escasos halos de luz que formaban fantasmagóricas figuras al pasar. El jardín grande y descuidado, lleno de maleza seca semejaba un bosque de hechizos y pociones. En el sótano, la pianola pasaba y pasaba los rollos de música y las teclas subían y bajaban sin cesar. Nos sentamos en círculo una vez apagaron las velas. Nos tomamos de las manos  y nos explicaron el juego.
Tuvieron que pasar muchos años, sesiones de terapia, siquiatría y medicinas para que pudiésemos volver a vernos. Hoy, como en esa noche, nos sentamos en el mismo sótano, nos tomamos de las manos y volvimos a explicar el juego, el grupo necesita saber qué ocurrió, solo falta uno. Se debe estar en silencio, del centro del círculo se coge un papel, no hay luz, la X indica que eres detective, la letra A el asesino, todos se paran, quien investiga sale del salón, todos deambulan por el sótano, el asesino escoge la víctima, se acerca y le susurra “te maté” o le desliza suavemente las manos alrededor del cuello, ella caerá al suelo y gritará mientras sucede. Todo el grupo se queda quieto, el asesino no quiere que lo descubran, las luces se prenden, entra el detective y comienza la búsqueda, puede interrogarlos a todos, menos al muerto, no debe hablar, no lo hará. El asesino debe mentir.
El juego empezó, todos se mueven, la víctima se escogió, el detective salió, ya no cruje la madera; el piso se cambió, lentamente el asesino se acerca e inhala el perfume dulzón de la muchacha, le toca suavemente la garganta y con precisión hunde el cuchillo una y otra vez. En la oscuridad se dibuja su sonrisa, una vez cesa el grito se enciende la luz y, como en esa noche, “volveré a mentir”.

Ernesto Lanos Mendoza

Creando Palabras (Escritura Creativa)

  … Los gatos apruñan mi cuerpo. Mis puntas toriacers desaparecen. La arena nuevalle enjuarre mi cuerpo. Y se apodera de mí, mientras desv...