Monday, February 20, 2023

Creando Palabras (Escritura Creativa)

 

Los gatos apruñan mi cuerpo.

Mis puntas toriacers desaparecen.

La arena nuevalle enjuarre mi cuerpo.

Y se apodera de mí, mientras desvanezcen.

Los michis irjan mi cuerpo.

No piensan dejarlo ir, soy una priva.

Pero ya no puedo más, desgastado está mi cuerpo.

No quiero más, por ti solo quiero ser privada.

Los gatos apruñan mi cuerpo.

Mis puntas toriacers desaparecen.

La arena nuevalle enjuarre mi cuerpo.

Y se apodera de mí, mientras desvanezcen.

Los michis irjan mi cuerpo.

No piensan dejarlo ir, soy una priva.

Pero ya no puedo más, desgastado está mi cuerpo.

No quiero más, por ti solo quiero ser privada.

Los gatos apruñan mi cuerpo.

Mis puntas toriacers desaparecen.

La arena nuevalle enjuarre mi cuerpo.

Y se apodera de mí, mientras desvanezcen.

Los michis irjan mi cuerpo.

No piensan dejarlo ir, soy una priva.

Pero ya no puedo más, desgastado está mi cuerpo.

No quiero más, por ti solo quiero ser privada.


Por: Ana Gabriela Pérez


Creando Palabras (Escritura Creativa).

 Mar abundante de tanta y sellos

06/02/2023

Por Julia Isabel Pérez Torres

7°C


Mi corazón rimareará el momento precioso que dañes el sello de papel claro y plano que deposité ansiosamente en tu escritorio. Toda la tinta que caprecuné en formato textual fue con un solo propósito, y uno sagredinopsal como los cerezos dofinitátas pisados, para que caigan otros en el rígido piso y el careutrismo se repita.


Tus palabras me fapileoran con la intención de ahogarme en la misma tinta que te traté de ahogar por citémaros, y mi rencor lo transformaste en algo que ni un genio podría julientizar a mi favor. Ahora, tu serás el juez que decidirá mi sentencia, pero por más que te nieges, siempre te hundirás conmigo en mi mar de tinta y sellos.


Glosario:


  • Rimareará (futuro): Aumentar la velocidad de algo.

  • Caprecuné (pasado): Gastar.

  • Sagredinopsal: Algo único, una sola cosa.

  • Dofiniátas: Color brillante y reluciente (ej: dorado)

  • Careutrismo: Un limbo, algo repetitivo

  • Fapileoran (presente): Crear reacciones fuertes o sensibles.

  • Citémaros: Un lapso de tiempo muy largo.

  • Julientizar (presente): Acceder a algo.

Friday, September 21, 2018

Sin Título

Por: Juan Pablo Vergara.


Corre la idea de un vestigio, presente desde lo más remoto del imaginario. Corre también sangre “india” por sus venas, pues designio de dioses es y será. Pero algo ocurre con vuestra excelencia, algo oculto entre sombras. Blasfemos hay que cuestionan la voluntad divina y traman contra él una premisa; la cordura ha abandonado aquel hombre, ya desde hace tiempo que no sucede ningún indicio de bienestar y pronto será su repentino final. A decir verdad, puede que así sea, pues nuestro brujo no surgió de la tierra en Bacatá, sino de la entrepierna de una mujer de Chocontá. Muy cierto también es la condición de su ‘psyche’, pues el chamán, como se hacía llamar, no era la indicada para aquella época.

Recluido y sometido, amarrado por cadenas, sin poder aventurarse en la gloria de Bachué. En su condición de sumiso, sus maestros le llevaron a donde su voluntad desease y así fue como sucedió, aquella mañana cálida de noviembre, aquel día en el que el infierno se elevó y se puso en el dominio mortal. Bajo las llamas y proyectiles incandescentes, bajo el miedo y el terror, la mano derecha del Zipa se alzó, y de tal manera su vista se enturbió y cesó.

Tan pronto logró el hombre blanco volver a imponerse, tan pronto dispusieron del “chamán” por, irónicamente, ser confundido con otro ser. Finalmente fue dejado a merced de los elementos. Solo y abandonado se llenó de coraje, y decidió acatar las órdenes de los dioses. Se vistió como aquellos seres de antaño, aquellas personas que predicaban la llegada del juicio final en la América precolombina. Y fue así como Álvaro, seudónimo que utiliza hoy en día, ha decidido asumir la labor del profeta que nos ha de salvar de nuestro súbito destino.

Wednesday, September 12, 2018

Cinco y cincuenta


Cinco y cincuenta
Por: Laura Pérez (Grado 11°)

Cinco y cincuenta de la tarde. Última parada y comienzo de un nuevo trayecto matutino. Él como siempre, con su gorro trajeado y sus andrajos que no ha cambiado por mucho tiempo. Cree que no lo reconozco y, sin embargo, se acerca hacia mí pidiendo que le dé algo para recargar la tarjeta. Me preguntó si al menos irá a alguna parte. Rechazó su pedido para seguir mirando al frente y apreciar la grandiosa fila que tiene forma de culebra, pero que en su cabeza, pequeñas ratas bloquean su camino para entrar al bus, algo injusto diría yo. El viejo le pide entre dientes al señor que se encuentra frente a mí que le ayude con algunas moneditas para la tarjeta -según lo que interpreto- y él la da algunas con una papeleta en la cual acababa de escribir. Las monedas parecen alegrar al viejo, pero queda extrañado con la papeleta. Me preguntó si sabe leer; ¿Qué querrá decir el papel? Siento inquietud al no saber el cuento de la papeleta y me atrevo a preguntar.
-¿Usted sí sabe que ese señor se la pasa todos los días a estas horas pidiendo lo mismo a Raimundo y todo el mundo, mientras que todos le dan moneda de ignorancia?
-Sí, ya lo sabía y me inquieta.
-Pues nadie lo obliga a que le dé algo… digo. Si mira para arriba se encuentra con el letrero de luz que le recuerda decir “no gracias” a los vendedores ambulantes.
-No veo que ese viejo esté vendiendo algo, si acaso la tarjeta para el transporte.
-No, él pide que le ayuden con la tal recarga.
-Pues hoy obré bien para que sepa.
-Con metal y papel.
-Y con un mensaje motivador.
-¿Para qué nos siga pidiendo todos los días desde las cinco de la tarde?
-¿Tan pobre está usted?
- Yo si tengo para recargar la tarjeta, gracias por la preocupación.

De repente la cola de la culebra ya había llegado a su fin para hacer su entrada por la puerta del bus
-mi tercer bus- con un destino de cuarenta y cinco minutos. El señor entró primero y se hizo lejos de mí. No me quedó asiento libre. Así que me tocó ir de pie 
-¡Juemadre, no le pregunté lo del papel!-. No puedo llegar a mi destino sin saber qué oración motivadora había formado este señor para el deleite del viejo -si es que sabe leer-. Emprendo el desfile hasta la cola del bus para hacerle la pregunta al tipo. Y después de que mi cuerpo roza con todos los valientes que van de pie, llego a la meta.
-Venga, necesito saber su nombre antes de preguntarle.
-Raimundo.
-Un nombre común.
-¿Que iba a preguntar?
-Ah sí, ¿Que en dónde se baja?
-Tres Esquinas.
-Yo en Amarilo.
-Le diría “¡Qué interesante!” Pero no lo es en absoluto. Tanto que se queja del viejo de la estación y ahora pienso que ese sí es más tolerable porque no se le entiende ni cinco de lo que dice… en cambio usted fastidia con su preguntadera irrelevante.
-¡NECESITO SABER QUÉ LE DIJO AL VIEJO!
-Que la muerte es la solución.

Por el reflejo de la ventana al lado del tipo noté como mis ojos relucían y podían hacerle competencia a las farolas del bus que nos llevaba. Le iba a echar la madre, la tía, la abuela, la esposa y hasta la perra… pero al soltar el suspiro miré aún lado y me pregunté… ¿La muerte es la solución para el viejo?
(...)

Wednesday, January 24, 2018

Microcuento


Microcuento…
por: Juana Varón.



Aún la veía, estaba en silencio, pero sus ojos me seguían a todas partes, traté de sacarla de mi cuarto, pero tenía miedo a su desaprobación, hasta que se cansó y bajó de su telaraña.

Los colores de un cerezo en primavera

Los colores de un cerezo en primavera
Por Ana Gabriela Velalcázar 
Grado 7°A

Hace mucho tiempo cuando los continentes permanecían juntos en lo que hoy conocemos como Japón, existió un gran bosque donde vivían hadas, duendes, elfos, dragones y todo tipo de criaturas mágicas que se podían encontrar, en el centro de ese misterioso bosque había un cerezo que, aunque no fuera de gran tamaño, era el tesoro más preciado del bosque, sus ramas eran doradas, igual de resplandecientes al Sol, mientras que sus hojas parecían el reflejo de miles de cuarzos rosados brillando a la luz de la Luna, este árbol le daba vida a todo el bosque, a sus ríos, a sus plantas y en especial a la magia de todas la criaturas vivientes del bosque, desde la más pequeña de las hadas hasta el más grande de los dragones. En este árbol se llevaban a cabo muchos de los rituales de las diferentes especies en todas las épocas del año, se decía que nunca marchitaba, que sus hojas siempre eran rosadas y su tronco no paraba de brillar.

El bosque estaba dividido en cuatro territorios, el de Alfheim ocupaba la parte norte del bosque y era el hogar de las hadas, elfos y ninfas, el territorio de Muspelheim estaba en la parte occidental del bosque y allá habitaban los dragones, fénix, quimeras y grifos, el territorio de Niflheim estaba ubicado en la parte oriental del bosque, ahí vivían las sirenas, hipocampos, hidras y nagas. Por último, estaba el territorio de Hel, ubicado en la parte sur del bosque y en él habitaban trolls, medusas, cíclopes y arpías.
Todos los seres convivían pacíficamente en los diferentes territorios y cada año en primavera, cuando los cerezos florecían, todas las criaturas se concentraban en ese punto para discutir de una forma pacífica las normas y territorios del bosque. A este festival se le conocía como el Hanami.

Después de varios ciclos lunares el tan esperado festival se iba a llevar a cabo en torno al cerezo, todas las criaturas estaban asustadas, porque se habían dado cuenta de que su magia cada vez era más y más débil y necesitaban hallar una solución, cuando llegaron al cerezo todos quedaron perplejos con su hallazgo, pues ocurrió algo que no esperaban, el cerezo se había marchitado, algunas criaturas lloraban, otras gritaban y corrían, pero algo estaba claro “era un final inminente de la magia”.

En medio de cada situación se empezaron a buscar culpables, se miraban con desconfianza hasta que la gruesa voz del rey de los elfos pronunció frente a la multitud:
-¡Yo, en nombre de mis elfos, declaro culpables a los trolls debido a que su magia no es tan fuerte y por eso decidieron drenar la del árbol para quedársela ellos solos!

Después, el rey de los trolls respondió:
-¿Por qué querríamos robarles la magia? Aunque estemos escasos en recursos mágicos nunca le haríamos esto a nuestro tesoro más preciado.


Así empezaron todas las criaturas la disputa hasta que una gran guerra estalló, durante tres días y tres noches hubo enfrentamientos sin parar, finalmente quedaron muy pocos sobrevivientes y aquel bosque que alguna vez protegieron con toda su alma fue devastado por el fuego que lo consumió hasta borrarlo de la faz de la Tierra. Cuando reaccionaron ya no había marcha atrás, lo único que quedaba era el tronco del cerezo, con algunas hojas y ramas que florecían de nuevo, ni los hechizos de los más poderosos seres mágicos lograron devolverle la vida a lo que las llamas se la había quitado, entonces decidieron arrancar el tronco de raíz y llevarlo lejos de la tierra, hasta lo que hoy se conoce como Japón…

Monday, January 30, 2017

Narcisos y amapolas De: Zara Díaz


Narcisos y amapolas 
De: Zara Díaz

Tic toc tic toc, mis ojos siguen lentamente las delgadas manecillas del reloj, marcan las 4:00 a.m., estoy despierta… es increíble, estoy despierta, lo último que recuerdo son luces de carros, figuras de varias personas, gritos de mi madre, todo está borroso, pero recuerdo perfectamente la cara de ese hombre y… su voz, mi corazón empieza a latir demasiado rápido, y aprieto la sábana, trato de gritar pero la voz no me sale, estoy teniendo un ataque de pánico, busco con los ojos mis pastillas por toda la habitación, ésta se encuentra vacía, debe estar en uno de los cajones pero mi cuerpo no tiene la fuerza suficiente para moverse, cierros los ojos y respiro profundamente varias veces esperando que pase, unos 40 minutos después ya terminó por completo el ataque, decido levantarme; ponerme de pies fue más fácil de lo que esperaba, me siento ligera, pero con un delicado ardor en el abdomen, y unos extraños recuerdos o sueños enredados en la cabeza. Entro al baño, me reflejo en el espejo, estoy un más pálida de lo normal pero le restó importancia, además, no tengo ningún moretón en la cara ni en los brazos lo cual me parece extraño, debo haber pasado mucho tiempo dormida para que sanaran, salgo del baño y me doy cuenta que la cama está tendida, debió entrar una enfermera mientras estaba en el baño, también en la mesa de noche hay un florero con narcisos, sonrío, son mis flores favoritas, al lado de ellas hay una pequeña nota con la perfecta caligrafía de mi madre “para mi princesa”, debe estar en una de sus reuniones. Me pongo ropa y reviso mi celular, son las 10:00 a.m., del 8 de diciembre, duré dos días dormida, no tengo señal, ninguna llamada ni mensaje. Entonces salgo de la habitación y me encuentro una enfermera, trato de hablar con ella pero me ignora; bajo al primer piso y todo el mundo está corriendo o atendiendo a otras personas, decido salir sin que nadie lo note, quiero llegar a casa ya, quiero sorprender a mamá mostrándole que su princesa ya está despierta, que su princesa es fuerte.

Ya en casa lo primero que hago es buscar mis pastillas y tomarme una porque no quiero estar más tiempo sola, sé que mamá no está en casa entonces reviso la nevera para ver el horario de sus reuniones, tiene una con un tal doctor Willson a la 1:00 p.m., reviso el reloj, faltan diez minutos, el sitio queda cerca, podría caminar hasta allá pero no creo ser capaz, después de todo llamo a mi novio pero me manda directo a buzón de mensajes, intento marcarle a Emily pero ocurre lo mismo, respiro profundo, no me queda opción, aprieto el tarro de pastillas y salgo de la casa.


Dos, tres cuadras, todo va bien, sólo me he quedado sin respiración un par de veces, faltan tres cuadras, a cada paso el corazón late más rápido, siento todos sus ojos encima, empieza a llover apenas llego al sitio, es un gran edificio con pequeñas oficinas para distintas labores, tomo dos de mis pastillas y respiro profundo, me dirijo a buscar a mi madre para darle la gran sorpresa, encuentro la oficina del doctor, la puerta está abierta, entro con cuidado de no hacer mucho ruido, hay un sillón sencillo a uno de los costados del cuarto y al frente de él una mesita con un florero lleno de amapolas, la flor favorita de mi mamá, hay un cuadro colgado, es un barco, al otro lado del cuarto hay una puerta, está cerrada pero a través de ella se escuchan algunas voces, una de esa es la de mi madre, sonrió y me acerco para oír mejor, pronuncian varias veces mi nombre y me doy cuenta que está llorando, preocupada golpeo la puerta para que me abran pero no pasa nada, la llamo y sigue sin funcionar, no me escuchan, de un momento a otro ella empieza a gritar una palabra que hace que tiemble todo mi cuerpo; estoy mareada, la confusión me domina, me siento en el sillón y miro fijamente las flores que están al frente, la palabra retumba en mi cabeza mientras veo los pétalos rojos, justo en ese momento todo lo que está pasando cobra sentido, me levanto del sillón, tomo las amapolas del florero, salgo corriendo con unas cuantas lágrimas rodando por mi cara que, lentamente se van confundiendo con la fría lluvia, por fin llego -tengo miedo- busco el nombre entre todas las lápidas, todavía con una chispa de esperanza, hasta que lo veo, me arrodillo frente a ella y lloro -es verdad- dejo lentamente las amapolas sobre la tumba y me doy cuenta que no son las únicas, hay más, muchas más. La tumba está llena de narcisos, tomo uno, me levanto, acaricio sus pequeños pétalos amarillos, lo huelo y miro por última vez el nombre en el mármol, y sé que ya no volveré a tener miedo… 

El Renacer Por: Sara Ribero


El Renacer
Por: Sara Ribero


Poco a poco fue abriendo sus ojos. La brillante luz le nublaba la vista y el alto volumen a su alrededor le aturdía. Su cabeza dolía al igual que su cuerpo y sentía como el corazón palpitaba con cada bombeo de sangre que llegaba a su cerebro. Mientras sus ojos se acostumbraban al brillante entorno, escuchaba voces en el fondo que, con sorpresa, aclamaban su regreso.

No sabía dónde estaba, ni lo que había ocurrido, lo último que recordaba era ver cómo se acercaba el pavimento hacia su rostro. Miró a todos lados, buscando entre los doctores y enfermeras alguna cara conocida, nadie le era familiar, nadie lo esperaba. Los médicos le hacían preguntas rutinarias: ¿Qué recuerdas? ¿Cómo te llamas?

Pero él no contestó, en cambio, se miró las manos. Esas ya no eran las suyas, pertenecían a un extraño, eran más grandes y arrugadas, los dedos eran largos y muy flacos. Entonces escuchó por fin una explicación de lo que pasaba, hacía ya diez años que sus ojos no se abrían. Pensó en su madre, probablemente ya no vivía, en esa época el cáncer ya la consumía.

Y entonces, allí acostado, pensando en todo lo que se había perdido, deseó más que nunca, jamás haber nacido.










Wednesday, January 18, 2017

MARÍA JOSÉ HERRÁN PÉREZ (VOLVIENDO A LA VIDA)

Este ejercicio de escritura está relacionado con el Renacimiento, dando respuesta a la pregunta ¿Cómo sería el renacer de un ser en la actualidad?

VOLVIENDO A LA VIDA
POR: MARÍA JOSÉ HERRÁN PÉREZ
Grado 10°
2016-2017

Solo quería abrir los ojos, pero me era imposible, escuchaba murmullos  alrededor, sentía que estaba sola y con un frío aterrador, no podía mover mis extremidades, algo me lo impedía, las ganas de despertarme aumentaban, tanto que entré en desesperación, escuchaba los latidos de mi corazón muy fuertes; y finalmente, pude abrir los ojos, logré reconocer que estaba en mi cuarto, pero todo era diferente, no distinguía los aparatos a los que estaba conectada, ni lo que veía.

Siento que duré un tiempo largo tratando de encontrar una explicación al porqué me sentía tan perdida, sabía que había gente afuera, pero no podía levantarme de la cama, hasta que por fin vi cómo entraba alguien, era un joven muy alto, tenía rasgos parecidos a los de mi hermano de trece años,  pero no podía ser él, evidentemente era mayor, al verme, hizo un gesto aterrador y salió corriendo llamando a nuestra madre, en seguida entraron cinco personas, tal vez seis, que sólo lloraban  y le daban gracias a Dios, luego del momento de confusión que viví y de la reacción de la familia pude entender lo que me había sucedido, tuve un accidente y un golpe muy fuerte me había dejado en coma por siete años, lo primero que pedí fue un espejo para ver mi cambio, noté que ya no era la misma, ni me reconocía , estaba pálida, delgada, con la piel reseca, sentía que se me habían venido muchos años encima, mis padres ya tenían canas y el hermanito que dejé  ya era todo un hombre que se la pasaba pegado a un aparato que no reconocía y sólo le sonreía. 

Cuando por fin salí a la calle descubrí otro mundo distinto al que había dejado, la gente se vestía diferente, las calles y la ciudad tenían otro estilo, había muchas construcciones, más tráfico, un medio de trasporte llamado “ Trasmilenio” en el que las personas no se veían felices. El pensar que había dormido todo este tiempo, y todo lo que pasaba alrededor era impactante, un nuevo presidente manejaba nuestro país, la corrupción había empeorado, la familia hace mucho tiempo había perdido comunicación con mis amigos, ya nadie me recordaba ni esperaba, incluso mis padres se habían divorciado, es duro saber y darse cuenta que todo cambió y que no pudiste estar ahí para vivirlo, para ayudar a evitar cosas o para aliviar sufrimientos, era como volver a nacer y asimilarlo iba a costar mucho tiempo, ya no sabía ni de qué hablar, hasta era difícil entender cómo manejar un celular, viendo a mi alrededor que todos tenían uno en la mano y era parte de ellos.


Así es la vida, y las relaciones; cambian, se trasforman continuamente, a veces estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta, por eso tenemos que aprovechar cada cambio y vivir el momento, para poder ser parte de éste y aportar con trasformaciones positivas. 

Wednesday, November 30, 2016

Dos Corazones Flotando... (Bryan Cely 9º)

DOS CORAZONES FLOTANDO
De: Bryan Cely Castaño...

Doña Anita se encontraba en el callejón que daba a mí casa.   Por detrás estaba el arbusto que dejó mi padre para que todos los de la cuadra jugáramos de vez en cuando, pues las tareas diarias no permitían que hiciéramos eso. Eran como las cinco y media de la tarde  y ninguno se atrevía a preguntarle por qué estaba sollozando y remojando su pañuelo con las lágrimas.  Una situación que nunca habíamos visto los niños de esta vecindad. Parecía que de repente el tiempo no corría y esperábamos solo la salida de mi mamá para que nos explicara con detalle el llanto de la pobre tendera. Por supuesto la casita estaba llena de clientes que querían curiosamente escuchar la historia. Lo único que sabíamos de ella era que su hijito de solo diez años había recibido un trasplante de corazón en la capital y que se encontraba en proceso de recuperación. Era muy difícil la situación para ella pues no tenía quien se lo cuidara. Debía prepararle un alimento muy especial que con sus pocos recursos sí apenas le alcanzaba para cubrir los gastos diarios. Por eso trabajaba de sol a sombra en la pequeña tiendita para que la plata le rindiera y David, su hijito, pudiera vivir felizmente con un corazón donado...

Las horas pasaban, parecía interminable el día sin saber noticias del porqué Doña Anita aún estaba tan  afligida. Sus sollozos no daban ningún respiro y no quería hablar. De repente y caminando con dificultad apareció David. Aunque se veía un tanto pálido, sus ojos le brillaban y mostraba una sonrisa que reflejaba el candente blanco de su dentadura. Todos quedamos impactados con esa presencia. Traía también una camisa muy ancha que le llegaba casi a las rodillas. Era como un pequeño cubre lecho para esconder su extremada delgadez. Con finura empezó a moverse lentamente hasta alcanzar la silla que se encontraba justo al lado de la caja de refrescos.  Allí se acomodó y sutilmente se abrió la camisa para mostrarnos el verdadero sentido que tenía el trasplante de su corazón enfermo y adolorido. Nunca se borrará de mi mente aquel instante.

¡Era algo maravilloso! Sorprendentemente iluminados aparecían dos corazones: uno grande y otro pequeño latiendo y latiendo repetidamente sin parar. El grande  tenía un aspecto transparente y dentro de él  se ramificaban  muchas florecitas llenas de cordones brillantes que corrían de un lado al otro tarareando una melodía espectacular;   parecían encantados el uno con el otro.  Había un hilo conductor que daba al otro corazón pequeño que los unía con gran ímpetu para que no pudiesen desconectarse con mucha facilidad. El  corazón pequeño estaba también rodeado de esas florecitas, pero curiosamente, y aún más impactante, era que cambiaban de color cuando pasaban de un corazón al otro. ¡Qué espectáculo tan hermoso¡ Repicaba en mi mente.

Proseguía David diciendo que había pasado un mes de convalecencia, recuperando sus fuerzas y esto no era sino UN MILAGRO DE DIOS. Su corazón, en el pasado, estuvo a punto de detenerse y acabar con su vida.  Ahora  era bendecido con un regalo mucho más grande. Desde el momento del trasplante los dolores ya no se presentaban. Como estando en carnaval poseía desde este día a falta de uno,  dos corazones de mucho palpitar. Y esa era la aflicción de su madre, ver tan inspiradora alegría.

Por eso nos insistió siempre David: -Cuando tengas un solo corazón ¡Bendícelo! Porque él representa lo que te sirve en la vida para moverte y transitar. No lo descuides jamás. Riégalo a diario de ternura y comparte sus sentimientos con los demás niños.

Ahora ya con dos seguramente tendré que mimarlos y nunca dejar que ninguno lleve más carga que el otro. Los dos servirán para repartir mensajes de optimismo y felicidad, por donde quiera que vaya siempre.

2º Puesto V Concurso de Cuento Corto 2015-2016.

Sunday, February 28, 2016

El Robo Perfecto Santiago de la Ossa. Miserabilismo

El Robo Perfecto

Como todos los días cuando la gente sale de camellar, alrededor de las cinco o las seis de la tarde, es la hora perfecta pa’ ir a levantar billullo, esto pa’ poder tragar en la noche y también pa’l vicio. Los sitios bacanos pa’l estrene de un celular nuevo, son las estaciones de Trasmilenio, el bus y lo los semáforos.

Ese día salí con los parseros, como todos los días al rebusque porque me estaba quedando cortico y ya no había más pegante.
Vimos a dos despistadas, las viejas iban caminando, ahí es cuando uno sabe que es el momento pa’ hacer de las suyas, Suripanta y Gargolia se le fueron a las viejas de frente y por el otro lado yo me quedé pilas por si las ricuras se devolvían y, así pasó, se dieron cuenta y retrocedieron, entonces BAAAAMMMM, entré en acción y le quité hasta las medias a las cuchibarbies, luego puyamos el burro para que nadie nos siguiera.

Ese día todo iba excelente, hasta que en la noche mientras nos soplábamos una pipita, POOMM, sonó la puerta, un grupo de mamertos entró a nuestra casita pa’llevarnos a prisión, en esos casos sólo importa uno, así que me pisé por una ventana, Gargolia y Suripanta no se avisparon y la tomba se los llevó pa’la cana.

Después de eso sabía que tenía que ir a buscarlos, así lo hice, me fui pa’l barrio, allí me dijeron que se los habían llevado pa’la principal y de una, yo y otros malandros llegamos a la estación con la idea loca de sacarlos, pero cuando entramos los chulos nos dieron plomo por todos lado, sólo yo, Suripanta y Gargolia quedamos intactos, pero guardados en la guandoca por muchos años pa’ver si aprendíamos a ser buenas personas.

El Olor Valentina Orjuela

El olor



Estaba ahí otra vez ese olor, llegó a mi nariz, ese aroma se pegó en mi ropa y entró conmigo a la casa.  Tarde, en la noche y sin poder dormir pensé en él, en su olor fuerte, delicioso, fresco como una flor y dulce como un chocolate, intento imaginar a aquel que lo lleva, tal vez alto, delgado con cara picarona y ojos brillantes como el Sol, sus manos delicadas y su boca roja como mi corazón. Sin pensarlo me enamore de él y de ese aroma que me vuelve loca… 

Saturday, November 28, 2015

Valentina Orjuela 8º (MI AMOR POR TI)

MI AMOR POR TI

Eres un botarte y descarado, pero aun así te amo,
eres un despachurrado que arregló mi corazón estropeado,
eres un ladino que me enamoró al soñarle,
somos una junta hermosa porque me cegaste.

Mi amor por ti es algo inexplicable, cada vez más grande,
cada beso es una historia más de un profundo amante,
nuestro hilo mi amor es una canción sin rima ni amor
que abunda en nuestro corazón lleno de pasión.

Eres una alcancía sin nada que atesorar,
cuando me suspiras la vida se llena de alegría,
mi corazón  late como un sueño de simpatía
y aliende, que mi amor por ti es mi compañía.

El amor es algo inexplicable,
cada vez más confuso al intentar amarte
¿Por qué mi corazón palpita más fuerte al mirarte?
Mi artesa de pensamientos más aconsejables.



GABRIELLE PRADO (SOLITARIAS) GRADO 8º

Mira qué hermosa esa flor
y lo qué más me   enamora, es su olor,
mira cómo baila con el viento
Pero… Qué solitaria está.
La tomaría y la conservaría como…
Como si fuera la última en el mundo,
pero ¿Y si esta flor si es la última? 
No me la podría llevar.
Aunque las dos necesitamos compañía,
yo necesito a alguien que me ayude a amar...
¿Qué será de ella y 
qué será de mí?
Podría salvarla con mucho amor
¿Pero Cómo?
Si mi corazón está ya muerto como la flor.

Monday, October 26, 2015

PARA MI PROFESOR…(Carolina Valderrama)

PARA MI PROFESOR…
(Carolina Valderrama) 
Para mi profesor… Que se entere
que si de amor se tratara yo
sería la mejor.
Sí, él que es como un cebar,
el que ilumina y oscurece
mi corazón que se arrejaca
porque no puede tener su
amor…

Para mi profesor… Que, aunque
su amor no tenga, siempre
sueño con tenerlo.
Mi alma que sigue aquí ajada
y buscando respuestas, tiene
la esperanza de que algún
día le ame…

Para mi profesor… Que, aunque
me ama sin amarme
y lo sabe y no lo sabe
es el carruquero
de mi corazón.
Él impulsa mi pasión.
Con todo mi amor, para mí

profesor.



Amor imposible (Juan Camilo torres 8º)



Amor imposible

Pareces una descocada
pero aun así te quiero
a veces malhumorada
te seré sincero.

Soy un hombre ganapán
que carga bultos y cuero
también honrado y galán
sin plata ni dinero.

Eres bella pero a la vez fea
también enamoras con tu forma de hablar
tú luces como una estrella
que no brilla por el nublar.



Juan Camilo torres 8º

Saturday, June 6, 2015

Otro día en el paraíso (Daniel Molina 8º)


Prologo
Otro día en el paraíso, me dije, otro día viendo a la gente pasar por ahí, tirar la comida como si tuvieran todo el dinero que quisieran. A veces pienso ¿A dónde ha llegado la humanidad? La gente ha cambiado totalmente, tiran los papeles y las sobras sin importarles el mundo. Mientras yo lucho cada día para, al menos, conseguir un almuerzo, lo cual no es muy fácil. Vivir en la calle es más difícil de lo que cualquiera pensaría; es aguantar el frío de las noches y existir con ese temor profundo e inseguridad del que nada tiene…
Capítulo 1: Otro día en el paraíso
Esta mañana me levanté  y fui directo a caminar, la noche anterior había caído una larga llovizna y lo único que pude hacer fue aguantármela, cuando por fin encontré un poco de sobras en  la basura las engullí rápido, antes de que otro hambriento se enfrentara a mí por ellas. A veces pienso qué tan asqueroso me debo ver comiendo las  sobras pues toda la gente que pasa por ahí solo observa con rabia, la verdad ya no sé por qué. Soy feo, pero ellos nunca sabrán todo lo que he sufrido.
Me encontré con Eveltrize, vive en la calle igual que yo, es una desplazada por la infame guerra, que atormenta a este país; me dijo que tenían cuatro hijos y un esposo,  pero nunca lo que había pasado con ellos, así que le pregunté:
-¡Oiga usted, no joda, dígame qué pasó con su esposo, llevamos siendo amigos cinco años, ya es hora!
-¡No me joda usted a mí!- Me gritó.
Al escuchar eso volteé la mirada y me fui a buscar un sitio en donde dormir, he pasado tanto tiempo en la calle que me he acostumbrado a las malas miradas y a los insultos. La gente cree que yo soy como todos los “Gamines”, así nos llaman, pero a mí apenas se me sale una grosería, algunos indigentes están en la calle por pereza, yo estoy porque así me trató la vida, mi esposa me dejó y mi hijo me injurió, eso me destrozó, no pude volver a encontrar trabajo, ni siquiera pude pagar la renta y ahora estoy aquí…   
Cuando por fin encontré donde descansar esa noche puse mis trapos y la cobija que me encontré en la basura, me recosté para dormir sabiendo que en la mañana iba a ser otro día en el paraíso. De de Cuando por fin Encontré Donde descansar Esa Noche puse mis trapos y la cobija que me Encontré en la basura , me recosté para dormir sabiendo Que en la mañana iba ONU Ser otro dia en el paraíso.


THE TWO CHILDREN AND THE MAGIC HEALER By Gabriela Hoyos and Sofia Paredes

THE TWO CHILDREN AND THE MAGIC HEALER
By Gabriela Hoyos and Sofia Paredes
Once upon a time there was a very nice family, and the dad was called German, the mom was called Ally, the sister was named Lindy, and her brother was named Lucas. One day their father came home excited, Lindy and Lucas asked him why he was so happy. Dad said “the day after tomorrow we are going to Germany, please get your stuff ready, I'll call your mom and give her the great news.” The next day they went to buy supplies for the trip. The following morning they were very excited. They went to the Boston Airport and traveled. Lucas did not like the idea of traveling to Germany for camping, he felt that something would go wrong, but did not want to miss the opportunity of traveling to another country. After 10 hours of traveling, they finally arrived. A man was waiting for the family at Berlin airport. Then he took the family to the camping site where they were going to stay. They looked at the place; they thought that it looked kind of scary, but they liked it. One tent was for the kids and another one was for their parents. They had a really good impression of the camping site, they thought that it was comfortable and it looked fun. At night after dinner they had to go to the tent to sleep because they had a lot of activities the next day. The children heard some weird sounds; the sounds came from their parents’ tent. They went there, but it was too late; their parents had disappeared. Lindy started to cry a lot and Lucas too; they felt that the trip was a trap. They searched for their parents but they only found a magical healer. They start to care for the magical healer; the healer taught them everything. They grew old and when they were 20 years old the healer told them that they had to go. The healer bought some tickets to Boston. When they arrived there, they went to their home; Lucas kept some keys, he opened the door and they found their parents.
Lindy and Lucas were so surprised when their parents asked them: “Did you have fun with the healer?”



Carolina’s story By Manuela Guevara

Carolina’s story

Once upon a time there was a girl named Carolina. She wanted to be a ballet dancer and her family always supported her.  They all knew that her dream was to be a professional dancer.
She studied for many years. Her brother Santiago had to quit his tennis course to pay for her classes. She knew that all she wanted in life was being a ballet dancer and all she had to do was practice. One day she had a show and she danced so beautifully that at the end of the show her teacher Liana told her that she had won a scholarship to dance in France.
She was very happy but one day she broke her leg. The doctor told her that she was never going to dance again. But she didn’t care and she waited to recover and she danced very well after that.  Finally, she went to France and now she is a professional ballet dancer and her dream came true…

By Manuela Guevara

El Miserable (Juan Esteban Caro Carrillo 8º)

EL MISERABLE


Su estómago ardía, estaba cansado de comer tierra con gusanos, su lengua no percibía ya ningún sabor, la herida que se había hecho tratando de robarle un pedazo de carne cruda a un perro, le estaba pudriendo el brazo, sentía como los pedacitos del tarro de bóxer se le enterraban en la espalda cada vez que se movía para acomodarse, el frío le había entumecido los pies, casi no los sentía, la camisa ensangrentada y rota era lo único que le protegía de la lluvia incesante, vio un grupo de gente pasar, él con una voz seca y casi imperceptible dijo:
-¡Ayuda, me estoy muriendo de hambre! 

Luego extendió su mano huesuda esperando alguna contribución del grupo. Estos en cambio se fueron sin darle siquiera una moneda, no podía aguantar más. Se chupó el último poquito de bóxer que quedaba en el fondo del tarro, sintió el fuerte sabor bajándole por la garganta, de pronto se sintió diferente, sin hambre, sin frío, sin miedo, pero el efecto duró poco, luego el estómago le quemaba como el infierno, sentía como si le estuvieran pasando un limón por la herida abierta del brazo, sintió que iba a morir….         

Creando Palabras (Escritura Creativa)

  … Los gatos apruñan mi cuerpo. Mis puntas toriacers desaparecen. La arena nuevalle enjuarre mi cuerpo. Y se apodera de mí, mientras desv...